martes, octubre 02, 2007

¿Hacia una república marxista y separatista?

Durante tres semanas de vacaciones he procurado “desengrasar” de esta actualidad cada vez mas preocupante. La verdad sea dicha, del todo no me ha sido posible y todas las mañanas salía en busca de los periódicos incluso durante mi estancia en la bella Oporto. Esa manía me ha mantenido informado, aunque el relajo de unas muy agradables vacaciones en las Rías Bajas y en el mencionado Portugal te hacen ver las cosas con alguna perspectiva que no tienes cuando te encuentras inmerso en la vorágine de la cotidianeidad.
Muchas noticias de enjundia, tanto nacionales como internacionales, se han producido en estos días, pero me gustaría fijarme en la eclosión republicana que nos azota. Personalmente creo que la mayoría de los españoles somos accidentalistas en cuanto al modelo de régimen, no creo que seamos monárquicos entusiastas ni republicanos enfervorecidos sino que hemos visto que la monarquía parlamentaria ha dado una estabilidad a este país que no le dieron dos repúblicas ni dos dictaduras ni una monarquía intervencionista. Así mismo, la figura del Rey se fue consagrando con su actitud en ciertos momentos graves de nuestra reciente historia, 23F y por su reconocido papel en la Transición. Es verdad que esa aureola se ha ido difuminando en los últimos tiempos a caballo de ciertos escándalos propios y familiares y, a mi entender, porque sus asesores actuales dejan mucho que desear y añoramos la señera figura del general Sabino Fernández Campos cuyo papel al lado del monarca fue impagable. Desgraciadamente, sus sucesores no parecen saber estar a la altura de los momentos que España vive y sus consejos a la egregia figura adolecen de una cierta desorientación y falta de claridad.
Pese a todo, la coalición que forman los antimonárquicos furibundos hace que muchos cerremos filas en torno a la monarquía, porque la alternativa, visto el rebaño furibundo que ataca a la institución y las formas de esos ataques, es para temblar. Separatistas neoterroristas de ERC, terroristas de HB, elementos de esa corporación ladrona y golfa llamada PNV y antisistema forman el núcleo de esos ataques, atizados con escaso disimulo, por los “new reds” del PSOE. Por tanto, la alternativa hoy no es una tercera república liberal y democrática sino neomarxista y disgregadora de España, lo cual entra, claramente, en los planes rodrigueriles, el cual, recordémoslo, cuando accedió a la Secretaría General del PSOE ya habló de un cambio de régimen.
Cree el siniestro personaje que podrá controlar el caos y pactando con los mas radicales, hacerse con el poder en el País Vasco como ya lo ejerce en Cataluña y que controlando esas dos regiones, aunque sea confederalmente, se perpetuará en el poder central “sine die”, sobre todo cuando la oposición es un PP un tanto confuso que lo mismo apoya un estatuto andaluz calcado del catalán que se convierte en gran defensor de los símbolos de la Patria o que se basa en caciques regionales de sospechoso tufillo neonacionalista como en Galicia, llevando la confusión a los españoles que creemos en eso, en España, en su Unidad, en la Libertad y en la Democracia.Por ello, toca agruparse en torno a la Corona, como símbolo de esos principios antes enunciados, se sea o no monárquico, pues cuando las Cortes Generales, el Gobierno, la Judicatura, el Tribunal Constitucional y hasta la Fuerzas Armadas están en crisis, parece que solo la Corona puede mantenerse como símbolo y banderín de enganche de aquellos españoles que queremos seguir siéndolo y defendemos los principios antes enunciados, lo contrario será una tercera república de corte marxista y separatista.

1 comentario:

Pablo Pinés dijo...

La Tercera República, tarde o temprano, llegará, eso es seguro. Como se suele decir, "mañana España será Republicana". Si Juan Carlos no cae lo hará Felipe, de eso no cabe duda. Pero no es cierto que los republicanos seamos como formulas en tu comentario. Porque para nada sucede que los únicos republicanos sean los comunistas, sino que las bases del PSOE, las Juventudes Socialistas, hace tiempo que son mayoritariamente republicanas, y el PP que tanto dice que protege a la monarquía haría bien en recordar los intensos encontronazos de Aznar con el Rey (claro, era lo único que limitaba, aunque fuera poco, su poder) cuando era presidente del gobierno. Además de que, aunque sea en menor medida que en el PSOE, también hay muchos republicanos en el PP. Otra cosa es que esa idea de República sea diferente de la que postulamos quienes nos definimos de izquierdas. En todo caso, por muchas declaraciones que haga Rajoy, el Rey generalmente ha tenido, en esta etapa de restauración de la democracia, más apoyo del PSOE que del PP. Lo cuál será excelente el día que el PSOE se decida a hacer caso de sus bases y ser una fuerza republicana, como fue antes. También fuerzas menores afines a la República (la mayoría, incluso varias falanges), y el renacimiento de Izquierda Republicana muestra el auge de la idea.

Esta idea de República que se maneja en la izquierda es, principalmente, que se trata de una oportunidad para ampliar la democracia. El régimen actual tiene graves carencias democráticas, y la República da la oportunidad para revisar el Estado actual desde sus bases y fundamentarlo de forma más justa y racional. Hay más puntos, se pueden ver en http://es.wikipedia.org/wiki/Ciudadanos_Por_la_República, por ejemplo.

Personalmente agradezco al ciudadano Juan Carlos sus esfuerzos por la democracia, pero ni su régimen es legítimo (no ha habido referendum para elegir entre monarquía y República) ni él tendrá legitimidad como Jefe de Estado mientras no haya sido votado. Que deje que haya República, y que se postule como Presidente de la República (asumiendo que no sea presidencialista, claro), y tendrá mi voto. Pero mientras tanto está fuera de lugar y es un obstáculo a la democracia.