jueves, enero 05, 2012

Santa Juana de Arco: crimen político

La figura de Santa Juana de Arco, de cuyo nacimiento se cumplen mañana 600 años, es, sin lugar a dudas, una de las más controvertidas de Francia y de la Iglesia. Nacida en Donremy el 6 de enero de 1412, hija de campesinos, nunca supo leer ni escribir, pero sí fue muy piadosa desde temprana edad, por la influencia de su madre, quién la inculcó el amor a Dios y gran devoción por la Virgen María, a la que ofrendaba flores semanalmente, siendo un ejemplo de piedad para sus vecinos.



Sin embargo, la época de su vida era muy compleja por la guerra con Inglaterra, que se estaba imponiendo a Francia y la debilidad de los reyes del país, así como por las traiciones de muchos nobles que, sin vergüenza alguna, campaban en el bando anglosajón.
En ese contexto y a los 14 años empezó a sentir como una llamada y visiones del Arcángel San Miguel, de Santa Catalina y de Santa Margarita que la interpelaban para que fuese la salvadora de Francia y de su monarquía.



Temerosa, no se lo contó a nadie hasta que ante la insistencia de las llamadas, decidió confiarse a su familia y ciertos amigos, que desestimaron el tema considerando que su inmensa piedad la había confundido, pero ante los ruegos de la joven, uno de sus parientes decidió llevarla ante las autoridades, donde explicó las llamadas, pero, evidentemente, no fue creída, hasta que varios meses después y ante lo acertado de un predicción sobre una derrota, el comandante militar la envió a la Corte.



El rey no creía las informaciones y decidió engañarla, confundiéndose entre los asistentes a la entrevista, pero Juana se dirigió a él directamente y, al parecer, le contó ciertos secretos que convencieron al futuro rey Carlos.



Mientras tanto, Orleans estaba a punto de caer en manos inglesas y la corte francesa veía la guerra perdida y Francia ocupada, por lo que, a la desesperada, nombra jefe militar a Juana y la envía a liberar Orleans al frente de unos diez mil combatientes.



Se dice que Juana, confeccionó una bandera blanca con los nombres de Jesús y María y los franceses, animados por el temple de su jovencísima jefa baten al enemigo y liberan Orleans. Ante el éxito, continúan su avance, derrotando a los ingleses en diversas batallas. La joven, aunque no combatía, estaba siempre en los lugares más expuestos animando a sus gentes y resultando herida en diversas ocasiones, lo que no la desalentó y contribuyó a que Carlos VII fuese coronado rey de Francia en Reims, iniciándose la recuperación política y militar del país.



Pero empezaban a fraguarse intrigas contra aquella niña, pese a ser considerada una heroína por el pueblo y parte de la corte, otros de los consejeros del rey la atacaban con múltiples acusaciones: locura, hechicería, etc. El débil Carlos acabó por abandonarla en el momento que Juana se dirigía a liberar París. Atacada por superiores fuerzas borgoñonas, fue herida y hecha prisionera. Los ingleses, pagaron un rescate a los borgoñones para que se la entregasen y la sentenciaron a cadena perpetua, humillándola continuamente.



Sin embargo, no contentos, algunos ingleses y franceses, aunque enemigos en el campo de batalla, no estaban tranquilos con la presencia de una Juana adorada en tantos lugares y por ello, un tribunal eclesiástico la acusó de brujería, que las voces procedían de Satanás, exigiéndola que se retractara, un momento de debilidad la hizo retractarse de sus convicciones, pero menos de un día después, con el ánimo recuperado, las rechazó pidiendo que un tribunal papal la juzgase. Los ingleses no aceptaron y la condenaron a la hoguera en Rouen. Mientras rezaba frente a un crucifijo e invocaba a Jesús y al Arcángel San Miguel, su comportamiento fue ejemplar, sufiendo su martirio con gran dignidad y fé.



Casi nadie dudó que su ejecución no fuera otra cosa que una asesina maniobra política, como atestiguan incluso testigos del momento. Su muerte el 29 de mayo de 1431, con poco mas de 19 años fue un mazazo para la mayoría de los franceses, pero también incidió en los ingleses, hasta el extremo de que solo 23 años después se revisó el caso, demostrándose la falsedad de las acusaciones. Sin embargo, al igual que, por ejemplo, la leyenda negra española, los enemigos de la doncella de Orleans y del catolicismo la siguieron acusando de todo tipo de ignominias, hasta sexuales, incluso en películas lamentables.Pese a ello, para muchos europeos, no solo franceses, sigue siendo un signo de bondad, caridad y valor frente a las adversidades y los en enemigos espirituales y humanos y un símbolo de la Europa cristiana, siendo reconocida como la Patrona de Francia, tras ser beatificada en 1909 y canonizada en 1920.

1 comentario:

Caminant dijo...

Creo que fue una joven inquieta para su tiempo,posiblemente tocada por Dios y que murió injustamente ejecutada por gente que no le llegaba en dignidad a la suela de su zapato.
Un abrazo,amigo.