miércoles, agosto 08, 2007

Histriónico y patético

El artículo que el Sr. Peces Barba ha escrito en El País en el cual arrea a la Iglesia Católica por su oposición a la EpC es el evidente síntoma de la penosa situación en que el bujarrón se encuentra. Como traidor al catolicismo, se quiere hacer perdonar aquel pasado “ruizgimenista” y, como buen converso al laicismo, es el mas agresivo y violento. Como además tiene que agradecer las sinecuras varias que ha disfrutado y disfruta bajo el socialismo, pues se convierte en el mamporrero del régimen. Esos excesos, un poco forzados a su edad y condición, le obligan a decir ya no solo falsedades, sino verdaderas bobadas.
Acusar a la Iglesia a estas alturas de estar contra la democracia y decirlo quién no ha dudado en apoyar a los terroristas con sus ataques y desplantes a las Victimas, es cuando menos risible. Decir que el deseo secreto de la Iglesia es establecer un régimen teocrático como el de Irán, cuando es su jefe Rodríguez quién defiende la Alianza de Civilizaciones proclamadas por los ayatollahs, es tener poca memoria o mucha cara, o pregonar que la Iglesia defiende la pena de muerte por ese deseo secreto mencionado, es olvidar la cantidad de religiosos asesinados por defender la vida, vida que, por cierto, no defiende él ni sus amigos con su apoyo al aborto y la eutanasia. ¡Por cierto!, que al monflorita se le ha olvidado decir que a los de su orientación los liquidan en el Irán del amiguete Admadineyah y poco menos en la Cuba de su querido Castro, uno de cuyos insultos mas queridos, hartos de oírle estamos, es ¡maricón!, se lo digo al Sr. Peces por si las moscas se le ocurre ir a Cuba o Irán.
Decir que la Iglesia está contra la libertad por oponerse a la EpC es confundir el culo con las témporas, pues parece, en otro lapsus de memoria, olvidar que la mas parecido a esa asignatura era la famosa “Formación del Espíritu Nacional” de tiempos del franquismo, de lo que se debe deducir o que añora aquellos tiempos o que no sabe ni lo que dice. El Sr. Peces ha ignorado siempre lo que es la verdadera libertad, para él la libertad es la que marcan los amos del cotarro, en este caso Rodríguez y sus palmeros y los demás debemos aceptar que esa es la verdadera libertad, que el individuo no tiene capacidad de pensar por si mismo y que los españoles somos gilipollas solo salvados por los “Peces” de este país.¡Craso error!, en esta bendita España muchos nos consideramos individuos libres, ciudadanos y no súbditos y nos importa una higa lo que Rodríguez, Pepiño, la “Vogue” o el Sr. Peces pontifiquen, porque la verdadera libertad es la que cada uno de nosotros ejercemos, no la que los gurús del régimen nos quieren imponer y si somos católicos y seguimos las directrices de la Iglesia es porque nos da la gana y porque no somos unos renegados resentidos que quieren hacer méritos ante sus nuevos amos que los mantienen.
Un último apunte: no es solo la Iglesia quién se opone a ese adoctrinamiento, somos muchos miles, quizás millones, de seres libres, mas de los que a Ud. le gustaría, los que nos oponemos a que España camine hacia un régimen de corte totalitario marxistoide y que nos negamos a que nuestros hijos sean adoctrinados por fantasmones trasnochados como Ud., Sr. Peces.

1 comentario:

ricardo dijo...

Homofobia, islamofobia, ira, malestar general... tómese unas vacaciones, hombre, que tanto odio le está causando problemas de salud. Por cierto, Peces Barbas es catedrático universitario de derecho constitucional (por tanto, no necesita que nadie le alimente), ponente de la Constitución Española de 1978 (de la que tantos hablan los "liberales" y "populare"), es miembro de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas y Rector de la Universidad Carlos III, doctor honoris causa por la UNED, por la Saint Luis University y por la Universidad de Vigo, miembro de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticasy presidente de la Sociedad Española de Filosofía Jurídica y Social. ¿Por cierto, qué diablos es un diplomado en derecho?