
Empiezan a resultar
aburridas las tácticas que las izquierda utiliza para conseguir desalojar al PP
del gobierno, aunque eficaces. Como ya hicieron el 11M, no dudan en instigar las más bajas
pasiones de la masa para atacar al enemigo, que no rival.
Esto no es nuevo, ya ocurrió
durante los años de la segunda república cuando se trató, incluso “constitucionalmente”,
de que la derecha no pudiese llegar al poder y cuando lo hizoen 1934 montaron,
PSOE, anarquistas y comunistas,una revolución.
Como esos comportamientos
les permitieron volver al poder en 2004 tratan ahora de volver a utilizarlas,
basándose en un hecho real, la crisis y los consecuentes desahucios, lanzan
contra el PP a la gente haciéndoles creer que son los culpables.
Como la ciudadanía tiene
poca memoria no recuerdan que bajo los gobiernos del PSOE ya empezaron los
desahucios sin que le importara un rábano a nadie, PSOE,.IU, antisistemas, etc.
pero con el PP es diferente y así nace una Plataforma contra los desahucios formada
por gente antisistema, con grupos filoetarras y dirigida por una tal Colau de
la que se sabe que pertenece a una ONGT, Observatorio DESC, que nadie saber a
que se dedica pero que ha recibido cerca
de 4 millones de euros en subvenciones, tanto del gobierno catalán anterior
como del PSOE. Dinero que a día de hoy no parece estar dedicándose a los
desahuciados.
La ínclita Colau es una
conocida antisistema, sobre todo en Cataluña, donde se ha dedicado a fechorías,
como asaltos a consulados, durante eventos internacionales y a ser okupa en
alguna ocasión. Sin oficio ni beneficio conocido, estudió filosofía pero no se
graduó, ¡otra brillante estudiante!. Su currículum recuerda al “cojo mantecas”,
al dirigente “estudiantil” valenciano y a muchos de los miembros de las
plataformas 15M, no se cuantas son ya, que parecen vivir del aire, pues ni
estudian ni trabajan, ¿quién les mantiene?, ¿quién les suministra merdios y
vituallas?, también de la Plataforma de Colau cabe preguntarse lo mismo.
Sin embargo no debemos
olvidar que detrás están el PSOE e IU, que lo están pasando muy mal por falta
de fondos al no estar en casi ningún gobierno, salvo la esquilmada Andalucía,
por lo que quieren derrocar al PP, para volver a pisar moqueta, ir en coches de
lujo y buen yantar en los restaurantes a que acostumbraban.
Por tanto no debemos apoyar
a estos grupos que, aprovechando un hecho real, lo manipulan parea sus fines. Dejemos
que seasn las organizaciones serias y reconocidas las que defiendan los
intereses de los menos favorecidos pero no a favor de los antisistema y
filoetarras, siempre juntos en estas operaciones contra el sistema democrático.