
La muy errónea y mal llamada
Ley de Libertad Sindical solo sirvió para afianzar a los dos grupos, mientras
jugaban el hábil papel de cortafuegos ante las legítimas reivindicaciones
laborales, a la vez que cobraban y siguen haciéndolo, por ere,s y despidos.
Solo se movilizan cuando sus partidos líderes se lo exigen.
La U.S.O. siempre se mantuvo
en la defensa de los trabajadores y procuró no ser manipulada ni “comprada” por
los poderes económicos y políticos y no aceptó subvenciones que comprometiesen
su independencia y libertad.
Sin embargo desde hace una
temporada y, sobre todo, desde que el Sr. Salazar fue nombrado Secretario
General ha ido generándose una cierta convergencia con CC.OO. y U.G.T., lo que
no le ha servido para ser aceptado por los “mayoritarios”, aunque si utilizados
por los mismos como prueba de “unidad”.
¿A qué se debe este cambio?,
realmente la nueva dirección cree que ese giro puede darles réditos y una mayor
presencia pública, pero si el resultado es el visto en la conferencia de
prensa, donde no se ha permitido al Sr. Salazar ni abrir la boca y solo figurar
pues parece que el éxito está lejano.
Nuestra Patria necesita
sindicatos independientes, libres y democráticos, no manipulados por los
políticos o los poderes económicos. Es difícil luchar contra la alianza entre los
mismos y los sindicatos “mayoritarios”, pero U.S.O. y otros, como C.S.I.F.,
deben seguir en ese esfuerzo, pues cada día hay más españoles que se dan cuenta
de que ni por conveniencia, ni por miedo vale la pena aceptar los “diktats” de
los sindicatos izquierdistas, cuyo único objetivo es favorecer a sus amos
políticos.
Bien haría el Sr. Salazar y
sus colaboradores en reorientar la organización hacia sus verdaderos valores,
pues así acabarán teniendo éxito, de otra forma volverá a ocurrir, pero aun
peor, lo que en los ’80, que la gente se vaya a CC.OO. y U.G.T., pues más vale
lo real que el remedo.