sábado, septiembre 11, 2010

¿ Se puede quemar la Biblia, pero no el Corán ?

En estas fechas previas al 11S estamos asistiendo a una serie de actuaciones y planteamientos que denotan la cobardía, la debilidad, la falta de valores y el entreguismo de occidente frente al mundo musulmán.
Parto del principio que rechazo la quema de cualquier libro y, sobre todo, de aquellos religiosos. También que, como católico practicante, rechazo los ataques a las religiones. Pero dicho eso, considero que no todas las religiones son iguales y que el Islam se ha caracterizado, históricamente, por un radicalismo brutal, no solo contra otras religiones como tales, sino que también contra los derechos de las personas.
Ciertamente, casi todas las religiones han tenido actitudes violentas en algún momento de su devenir histórico. El propio cristianismo se enfrentó en violentas guerras de religión en los siglos XVI y XVII, pero el mensaje siempre fue de amor y paz, lo que se ha ido consiguiendo a lo largo de los siglos, moldeando las mentalidades, aunque, desgraciadamente, sigan existiendo fanáticos radicales, mas en las iglesias evangélicas que en la católica, aunque también queda alguno en ésta.
La diferencia con el Islam, es que sus planteamientos iniciales ya eran radicales contra el otro, incluyendo los suyos propios, baste recordar el trato a la mujer que propugna el Corán. Junto a ello ha faltado una adecuación a los tiempos y a las mentalidades en las que, sin renunciar a la esencia, si modifique actitudes y aptitudes inadecuadas. Ese debate entre razón y religión que tanto defiende el Papa, no es asumido por los musulmanes.
Contribuye, decididamente, a esos posicionamientos, la unidad entre religión y política, que los cristianos desechamos hace tiempo y la falta de un liderazgo que imponga orden y concierto en el caos interpretativo no ya de las diversas escuelas, sino entre cada erudito religioso con cierto predicamento.
A todo ello hay que añadir que la religión islámica actúa sobre unas masas de población poco ilustradas y frustradas por años de un socialismo de estado que fracasó en la mayoría de los países que practican esa religión, lo que acentúa el radicalismo religiosos de esas masas que no tiene ni el conocimiento ni la oportunidad de otra alternativa.
Ese radicalismo, violento, coincide con una época de relativismo moral en occidente, de cobardía vital y falta de valores. Solo así se puede explicar el revuelo que ha producido el Pastor Jones con su idea, absurda por otro lado, de quemar ejemplares del Corán.
Cuando todos los días se queman Biblias, iglesias y se mata o expulsa cristianos de los países musulmanes y nadie se mueve, la idea de de ese pastor ha generado un pánico tremendo en occidente ante posibles represalias.
Lejos de negarse al chantaje de esas represalias, lejos de negarse a que el Islam imponga sus condiciones, mezquita en la Zona Cero incluida, Europa y USA presionan a Jones para que no realice esa quema. Curiosamente, en un país donde no está prohibido quemar la bandera nacional, ni biblias, ni otros símbolos civiles, religiosos o políticos.
Al margen de lo absurdo del gesto de Terry Jones, lo que más preocupa es la reacción de miedo, en realidad de pánico, ante el hecho. De estos planteamientos toman buena nota los islamistas que, como ya ocurrió tras el 11M en Madrid, la cobardía y miseria moral de los occidentales, les permite seguir avanzando en sus planteamientos y reivindicaciones de los que ya somos testigos en toda Europa en general y en España en particular.
Mientras no asumamos que el enemigo histórico es el Islam y que la defensa de nuestros principios pasa por frenarles, solo conseguiremos que vayan ganando posiciones, imponiendo sus planteamientos como ya está ocurriendo en muchos lugares, hasta que consigan su objetivo de islamizar occidente, tal como Gadafi planteó hace unos días o exponen las páginas web islamistas sobre España. ¿Vamos a consentirlo, o nos defenderemos con todas las armas a nuestro alcance?.

2 comentarios:

Carlos Fernández Ocón dijo...

"Ese radicalismo, violento, coincide con una época de relativismo moral en occidente, de cobardía vital y falta de valores". Carlos (vamos a tener que formar un partido con tantos Carlos más o menos coincidentes que me topo) lo escrito, exacto, claro y evidente. La frase que te copio aquí, lo preocupante de verdad. Porque poco se puede esperar de los islamistas, pero que 'nosotros' les demos tanta vidilla es suicida. Aunque solo fuera culturalmente hablando, pero es que el suicidio va más allá, incomprensiblemente.
Un gusto haber 'encontrado' lo tuyo. Nos vemos

Rodolfo Plata dijo...

SE DEBE QUEMAR LOS LIBROS QUE PROMUEVEN EL OSCURANTISMO. EL NIHILISMO GENERALIZADO DE LA POSMODERNIDAD, ES SINTOMÁTICO __DEL RECHAZO DE LA SOCIEDAD ACTUAL A LA RELIGIÓN DE CREENCIAS SIN COMPROBAR, ADUCIENDO FALAZMENTE QUE ES PALABRA DE DIOS__ Y de la necesidad urgente de actualizar el cristianismo para afrontar con éxito los retos de la modernidad; de tal modo que se pueda vivir y practicar, no en y desde lo religioso y lo sagrado, sino en y desde el humanismo secular, la pluralidad y el sincretismo. Enmarcándolo en la doctrina y la teoría de la trascendencia humana, conceptualizada por la sabiduría védica, instruida por Buda e ilustrada por Cristo; la cual concuerda con los planteamientos de la filosofía clásica y moderna, y las respuestas y aplicaciones que la ciencia ha dado a los planteamientos trascendentales: (psicología, psicoterapia, logoterápia, desarrollo humano, etc.). Sincretismo religioso expresado por Raimon Panikkar fruto de sus frecuentes viajes a la India: «Me marché cristiano, me descubrí hindú y regresé budista, sin haber dejado de ser cristiano». http://www.scribd.com/doc/42618497/Imperativos-Que-Justifican-y-Exigen-Urgentemente-Un-Nuevo-Enfoque-Del-Cristianismo