viernes, marzo 07, 2014

Invasión consentida

Los acontecimientos de estos días en Ceuta y Melilla demuestran que se trata de una verdadera invasión violenta por parte de grupos militarmente organizados. Basta ya de gilipolleces de hambrientos, no hay que verles para detectar que de hambrientos nada y bastante fuertes y con porte militar la mayoría. Amén de que todos ellos portan móvil, cosa que los pobres campesinos del Sahel y otras zonas no pueden permitirse,.

En realidad, la mayoría son la resaca de las guerras y matanzas de África, muchos ladrones y asesinos cuya prueba es los delitos que cometen luego por toda Europa. No asaltan con esa habilidad y organización las vallas de Ceuta y Melilla los desheredados de la tierra. Pero la cobardía del gobierno y las ansias de poder y dinero de las ong,s y el odio de la izquierda hacia España, hace que se les trate como invitados y no como invasores.

La última es no usar pelotas de goma cuando en cualquier manifestación en España la policía las usa profusamente, más lógico es que se haga ante invasiones foráneas, porque si no, para que queremos la policía de fronteras o el ejército?, para hacer de ong,s que es a lo que se dedican? A rescatar y cuidar invasores con el dinero de los españoles?, es kafkiano sino viviéramos en la sociedad del buenismo y la estupidez. Esa furia que de muestran los invasores que la utilicen contra sus gobiernos culpables de su situación y que allí solucionen las cuitas no trasladándolas a España en forma de robos, crímenes o drogas.

Creo que se debería reflexionar en toda Europa sobre este tipo de invasiones y si hay que usar la fuerza, usarla pues las fronteras deben ser inviolables, de otra forma nos encontraremos que el lumpen y la hez del tercer mundo acabará dominándonos y, pese a los mea culpa estúpidos, esos países llevan más de sesenta años siendo independientes y viviendo de las ayudas europeas, americanas o japonesas y solo hacen que ir hacia atrás como los cangrejos. Es su problema y que se lo solucionen, con la ayuda que sea necesaria, pero no trasladando sus poblaciones a nuestro continente y deteriorándolo.