Históricamente, la Iglesia ha rechazado el capitalismo,
aunque lo haya practicado, y el liberalismo, nunca practicado. No fue,
realmente, hasta Juan Pablo II
que se rompió ese rechazo, pues el Papa polaco
había conocido las dos caras , las tres podríamos decir, del comunismo, nazismo
y capitalismo liberal y lo tenía claro, aunque con algunas ret6icencias, pero
veía claro dónde estaba la libertad.
No varió mucho con Benedicto, pero Francisco, tan cercano a la Teología de la Liberación, no ha dudado en cambiar los esquemas y en el más
puro estilo tercermundista y “liberacionista” se ha lanzado a degüello contra
el capitalismo.
Resulta curioso que una de las instituciones más
capitalistas, El Vaticano, reniegue con tanta asiduidad de su propia manera de actuar,
menos curioso resulta que este Papa izquierdodide ataque al único sistema de
libertad que existe. No duda en darse el pico con gentuza como el boliviano
Morales, abrazos y palabras de hermano y más reticente con los dirigentes de
los países más prósperos y libres del mundo.
Dicen que el grado de aceptación del Pontífice es del 85%
mundial, lo que me pone los pelos como escarpias, pues significa que el mundo
rechaza cada vez más la libertad y la individualidad por el colectivismo
socialista.
Veremos como sigue evolucionando el Papa pero mucho me
temo que cada vez mas gutierrista y mensos juan pablista, mas Teología de la
Liberación y menos Camino Neocatecumenal o Comunión y Liberación, mas darse el
pico con los Morales, Maduro y otros y menos con las Merkel, Rajoy, etc.
Creo que las iglesias nacionales deberían explicarle
claramente donde está la libertad y donde la opresión, que la libertad es buena
incluso para los pobres, aunque no se lo crea y que el “liberacionismo” es la
antesala de la tiranía comunista, esperemos que recapacite y reequilibre sus
querencias, pues de lo contrario los s0ocialcomunistas acabarán dominando el corazón
de la Iglesia y destruyéndola, su objetivo de siempre, amén.