Mostrando entradas con la etiqueta Historia de España. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Historia de España. Mostrar todas las entradas

miércoles, noviembre 30, 2011

Azaña y "tiros a la barriga"

En uno de sus últimos actos sectarios, el gobierno rodrigueril ha decidido instalar un busto de Manuel Azaña en un lugar de relumbrón del Palacio de las Cortes, busto regalado por los socialistas, no sabemos a que precio. El busto es bastante feo, acorde con el personaje, físicamente nada agraciado y lleno de verrugas en la cara, por lo que era conocido por “el pupas” y si bien es cierto que el no tenía la culpa si influyó en su carácter. Pero lo triste del caso es resaltar de esa manera la figura de uno de los personajes mas deleznables de la segunda república y que, sin embargo, siempre ha gozado de cierta admiración por parte de la izquierda, mas por interés que por connivencia política y, sorprendentemente de parte de la derecha, no solo en los años ’30 cuando hasta el propio José Antonio le admiró y hasta le consideró una real alternativa, pese a que Azaña odió a los falangistas, les persiguió con o sin razón y contribuyó al encarcelamiento que llevó a la muerte al líder falangista.

Pero es que hoy día, también es reconocido no solo por esa izquierda sino por la derecha entreguista, como ciertos historiadores, encabezados por el fallecido Tussell o líderes como José María Aznar. Sorprende, porque uno de los grandes culpables, por no decir el mayor dado su influencia y cargos, del desastre republicano, sectario, antimilitarista y antirreligioso, así como de la guerra civil fue ese caballero.

Varios rasgos retratan al personaje: cobardía física, odio a casi todo y la creencia en su inmensa superioridad intelectual. Su cobardía es confesada por el mismo y por sus actos. Poco antes de la instauración de la república, estuvo escondido cuatro meses en momentos que la agonizante régimen monárquico no perseguí a nadie o como dice Maura en su obra “así cayó Alfonso XIII”, el estar en la cárcel en aquellos finales de 1930 era una fiesta. Cobardía, porque durante los sucesos de mayo del ’37 no se supo oponer a la sarracina de los comunistas y solo pedía una escolta que le protegiera, cobardía porque se dejó manipular, a sabiendas, por los comunistas durante la guerra y solo muy al final expuso, en un discurso, desesperado aquello “de paz, perdón y reconciliación”, en una guerra a la que él, mas que nadie, nos había conducido y ya perdida, hasta el extremo de huir en febrero del ’39 a Francia y renunciar a la Presidencia de la República, dejando tirados a los partidarios de la misma

Sectario, porque su influencia en el resto de los republicanos podía haber conducido a un régimen democrático, no olvidemos que el primer gobierno estaba formado por exmonárquicos resentidos, pero muy burgueses y por un Lerroux mas que apaciguado y el mas moderado, dentro de lo que cabe, de los socialistas, como era Indalecio Prieto. Pero lejos de ello, contribuyó a una Constitución izquierdista, donde solo podían gobernar desde Acción Republicana, su partido, hacia la izquierda, por lo que la sorpresa del triunfo, arrollador y democrático, de la derecha en 1933 no fue asumido por él ni por los socialistas, dando lugar a la revolución sangrienta de 1934. Sectario por su odio a la Iglesia, sin actuar contra lo incendiarios del ’31, ni de los crímenes desde 1936, cuando ya entonces era Presidente, o su expulsión de los jesuitas con el estúpido argumento de que obedecían a un poder externo. Sectario contra el ejército, donde so capa de disminuir la gran cantidad de mandos y oficiales, lo que era cierto, se limitó a pasar a retiro o expulsar del ejército a oficiales no izquierdistas. Sectario contra la derecha, el que se las daba de liberal, porque solo reprimía a esas organizaciones, las mas de las veces violentamente. Sectario contra la libertada de prensa, pues en los años de la República se cerraron, temporal o totalmente, mas periódicos que en toda la etapa del franquismo.

Por no ser suficiente, golpista inveterado, como su apoyo a la revolución de 1934 contra el gobierno legal y legítimo y luego en la maniobra para expulsar del cargo de Presidente a Niceto Alcalá Zamora y ser el nombrado con el apoyo de la izquierda radical en febrero de 1936. Mascarón de proa, como ya he comentado, de los comunistas intentó justificarse en su casi nauseabunda obra, “Cuadernos de la Pobleta”, tan falsa como él o, en sus “Memorias”, algo mas sinceras, ya que se consideraba un gran escritor, mas bien mediocre y gran orador, lo que era cierto y creía poder justificar sus actos con esos recursos.

Ese es, a muy grandes rasgos, el personaje ahora homenajeado, al que también se le atribuye la frase de “ni heridos ni prisioneros, tiros a la barriga” en la represión de Casas Viejas, tal vez no la dijese pero las ejecuciones ilegales de inocentes, amén de las de los asesinos, se produjeron y conociendo al personaje…..

domingo, abril 03, 2011

Pinceladas sobre la República

Ciertos medios afines al régimen han iniciado el mes celebrándolo como el de la República, regalando camisetas e insignias d la misma y festajándola como un régimen maravilloso frustrado por un golpe “fascista”. Obviamente, en la línea de la izquierda, todo es mentira y pura propaganda, pero que los muy mal informados y muy mediatizados ciudadanos se lo creen a pies juntillas, por ello voy a puntualizar algunos aspectos que demuestran que la famosa República fue, más bien, un desastre.


Para empezar, una anécdota. La izquierda dice que el Águila de San Juan es anticonstitucional, lo que es falso, ya que la Constitución no habla del escudo, sino de la bandera en cuanto a colores y franjas ( art. 4,1) donde se recoge que la bandera será roja y amarilla, franjas, siendo la última doble de ancha. Por tanto, lo que si es anticonstitucional es la bandera de la República. El escudo se fija por Decreto de 19 de diciembre de 1981, lo que quiere decir que durante casi tres años el escudo anterior fue el utilizado y, por tanto, plenamente constitucional.


Otro aspecto que se plantea es que la República trajo la democracia, pero, curiosamente, se instaura la Ley de Defensa de la República que permitía al gobierno suspender las normas y leyes que considerase oportuno, haciendo gran uso de la misma durante todo el período en que la izquierda gobernó. Ítem más, durante el período 31-33 y febrero del 36 a julio del mismo año, se suspendieron más periódicos que durante el período 39-78.


También presumen los republicanos de su apoyo a la cultura, pero, ¡que casualidad!, los atentados contra la Iglesia en mayo del 31 no solo fue contra las iglesias, sino contra bibliotecas, laboratorios y otras instituciones científicas o culturales sostenidas por la Iglesia católica, lo que demuestra que la única “cultura” que les interesaba era la marxista.


No podemos olvidar que la supuesta república popular, tuvo poco de popular y mucho de elitista, bastando con repasar la lista de líderes de la izquierda. Añadamos que la muy progresista zurda se oponía a que las mujeres votasen por que, aducían, harían caso a los curas y a sus maridos, ¡ole el respeto a la mujer!.


Por supuesto, la corrupción, que se agudizaría durante la guerra con la compra de armas y, al final de la misma, como arramblaron los Negrín, Largo, Prieto y otros con los tesoros privados y públicos, para llevar una vida regalada en el exilio, mientras la masa que huyó, muchos menos de ese mítico y falso millón, de los cuales el 80% había vuelto antes del fin de 1939.


Otros mitos, estos de la guerra, es que el ejército republicano era popular, negándole a los nacionales que su ejército lo fuese, pero la realidad es que ambos estaban formados en mas de un 90% por españoles y solo el resto eran o brigadistas, en el Frente Popular o italianos entre los nacionales. Se ha criticado mucho a Franco por haber usado a marroquíes, pero quienes eso dicen parecen olvidar que esas tropas pertenecían al ejército español y que los republicanos intentaron sublevar a los marroquíes del protectorado con la promesa, otra mentira, de darles la independencia lo que nunca hubiese ocurrido pues Francia no estaba por la labor. Amén de que esas tropas fueron usadas durante la República, por ejemplo en la Revolución de Asturias.


Por cierto, al respecto de la misma, recordar que la primera sublevación, sanjurjada al margen, fue la de 1934 cuando el PSOE, anarquistas y separatistas catalanes se alzaron contra el legítimo gobierno salido de las urnas y que la misma fue en toda España, aunque fracasó salvo, brevemente en Cataluña y en Asturias donde hubo una verdadera mini guerra civil.


No quiero ser exhaustivo, ya volveremos en otro momento sobre la República y sus “logros”, pero basten estas pinceladas en el “abril republicano”, terminando con el recuerdo, olvidado por esa izquierda revanchista, que el 1 de abril de 1939, ¡ sí, en abril!, las fuerzas nacionales ganaron la guerra, dando lugar al famoso último parte de guerra: “En el día de hoy, cautivo y desarmado el ejército rojo, han alcanzado las tropas nacionales los últimos objetivos militares, la guerra ha terminado”.Amén.

viernes, agosto 20, 2010

Estatuas y símbolos

Quizás una de las actuaciones más absurdas de la nueva ley de memoria histórica sea la retirada de símbolos del franquismo, en unos casos verdaderos y, en otros, falsos.

La historia no se borra por retirar los símbolos, la historia es recuerdo del pasado y siempre estará ahí, guste o no guste. Podrá haber diversas interpretaciones, pero lo cierto es que permanecerá por los siglos de los siglos.

Viene esto a colación por la retirada de la estatua del General Franco en el acuartelamiento del Tercio “Gran Capitán”, Primero de la Legión. Esa retirada es, especialmente, estúpida, ya que la misma no se encontraba allí como homenaje al Franco dirigente político, sino al cofundador de la Legión, junto a Millán Astray, hecho acaecido en 1920, es decir, muchos años antes de la Guerra Civil. Gracias a esta unidad se pudo frenar la sangría africana de aquellos años y contribuyó decisivamente, al triunfo final, participando en el desembarco de Alhucemas y el posterior avance y victoria sobre Abd-el-Krim. Seguimos hablando de los años ’20 y aquella era una guerra de España.

Es cierto que, posteriormente, la Legión en bloque siguió a su fundador durante la contienda española, pero eso no evita un ápice que este cuerpo haya sido fundamental, otra vez, contra los terroristas marroquíes en la campaña 1957-58 en Ifni- Sáhara, en 1975 en la misma zona, o que ya en plena democracia, hasta los propios socialistas se hayan basado en ella para las misiones de la ONU o de la OTAN, con lo cual reconocen su gran valía militar.

Por tanto, la humillación a que han sometido a la misma al retirar la estatua, no tiene otra lógica que la del revanchismo cobarde típico de la izquierda española que hace bueno aquello de “a moro muerto, gran lanzada”, porque no se recuerda que en vida de Franco se movieran en demasía para derrocarle.

Ningún país que se precie comete estas tropelías, incluso personajes controvertidos como Petain en Francia siguen siendo respetados por sus hechos en la P.G.M., pese a colaborar, posteriormente, con los nazis. Otro tanto curre en Alemania con muchos de sus generales, como Guderian o Von Rundest, o en Italia con Graziani, etc., porque reconocen la valía del soldado y su contribución a las gestas militares de su patria.

Pero si estúpido y cobarde ha sido el tema de la estatua, esperpéntico está resultando la retirada de supuestos símbolos franquistas del C.S.I.C. o el Instituto Torres Quevedo.

Por mucho que a esta izquierda cainita le fastidie, el Centro Superior de Investigaciones Científicas fue creado por el régimen franquista, no por la República, al igual que otros centros de investigación o culturales. Ciertamente, con pocos medios, pero en tiempos de penuria, finalizada una atroz guerra patria y enfrentado a un conflicto mundial, se trata de un esfuerzo cuando menos digno de atención.

Pues bien, estos gárrulos que nos gobiernan han decidido tergiversar los hechos mediante la retirada de símbolos, muchos de los cuales no tienen ni que ver con el Jefe del Estado.

De esto se preocupa Rodríguez y sus adláteres, mientras el país sigue camino del desastre económico y social y, nuevamente, el amigo de Rodríguez y el rey, el sátrapa marroquí presiona en las fronteras.

Esta es la España actual, cobarde, miserable y roma en sus ambiciones, carcomida en una parte de su sociedad por el revanchismo mas estúpido y en un intento de ganar una .guerra que perdieron, escandalosamente, hace más de 70 años. Si esto no es cretinismo y enfermedad moral, que alguien me diga de que se trata.

sábado, enero 02, 2010

2 de enero de 1492

Hoy hace 518 años, España, tras ocho siglos, quedaba libre de la dominación musulmana. Se trata de uno de los hitos fundamentales de nuestra historia. Empezó siendo una invasión para apoyar a un pretendiente visigodo y, por causas de la ambición imperialista político-religiosa, se convirtió en un dominio multisecular de casi toda la Península, lo que obligaría a los españoles a una ingente Reconquista que duró casi 800 años.

La esclerotizada España visigoda, se regeneró en el molde de una larga guerra de liberación nacional contra un enemigo duro y fanatizado que recibió continuos apoyos desde África y que seguiría siendo, hasta nuestros días, el enemigo histórico, ya fuese en su versión magrebí u otomana y, actualmente, en la del radicalismo islámico.

Este acontecimiento, que cualquier nación recordaría permanentemente y con gran orgullo y respeto, ni siquiera es mencionado. Salvo error u omisión, ningún diario, televisión o radio ha dedicado ni medio segundo a recordarlo.

Cuando un país olvida sus grandes gestas y a sus héroes, hubo muchos en la Reconquista, es que esa nación está en decadencia. La cobardía que nos atenaza desde hace tiempo, justificada en lo “políticamente correcto”, que nos lleva a no celebrar ningún acontecimiento que signifique alguna derrota del Islam, conlleva ridículas decisiones como cambiar figuras del escudo de Aragón, de pueblos andaluces o a no celebrar la Reconquista de la patria de la agresión musulmana.

Estupideces como la Alianza de Civilizaciones, las cesiones ante los asesinos islamistas o los sátrapas de Irán o Marruecos, son la tónica de una España que desde el siglo VIII descolló por su firmeza frente a los guerreros de Alá, ya fuese contra los Omeyas, los reinos de taifas, almohades o almorávides, corsarios berberiscos y turcos o rifeños del Norte de África. Siempre estuvimos en primera línea, ya fuese en la Península, Viena o Lepanto, contra quienes querían extender el dominio musulmán por Europa.

Sin embargo, aquella firmeza, basada en los valores católicos y en el orgullo de ser españoles, ha menguado hasta casi desaparecer. Hoy una gran cantidad de islámicos habita entre nosotros, imponiendo, cada vez con mas firmeza, sus condiciones: desde mezquitas gigantescas, como las de Madrid o Marbella, hasta piscinas y otros centros separados para hombres y mujeres, sin olvidar el claro ascenso de de la poligamia o la imposición de la sharía con castigos salvajes, cuando no la muerte, a los infractores, casi siempre infractoras y todo ello ante la pasividad de unas autoridades y de una sociedad paralizada por la falta de convicciones y la cobardía ética, intelectual y moral.

Quienes no dudan en burlarse del cristianismo y cometer todo tipo de tropelías contra el mismo se guardan muy mucho de hacer lo mismo con el Islam, pues saben que les puede costar muy caro y no están dispuestos a correr ningún peligro. Por supuesto que no defiendo que se insulte a los musulmanes, todas las religiones deben respetarse, pero tampoco conviene olvidar que el Corán no es precisamente un libro generoso, sobre todo con las mujeres, ni siquiera con sus propios seguidores y, que decir, de las minorías.

Sorprende que no solo la “progresía” ignore nuestras históricas glorias, es normal en quienes no creen en España ni la libertad y son aliados de los Erdogan o Ahmadineyah, pero resulta mas curioso que la supuesta derecha política española coadyuve a este olvido de nuestra historia.

Afortunadamente, se observa cierta reacción, por lo menos de una parte, de la sociedad y esperemos que cada vez vaya a mas, hasta que se convierta en una marea incontenible que arramble con esta clase política cobarde, inmoral, miserable intelectualmente y corrupta, para dar paso a una España orgullosa de su historia, que no acrítica y dispuesta a mirar hacia el futuro, pero sin olvidar su pasado del que tantos ejemplos nobles, generosos y gloriosos podemos sacar.

Feliz 2010 para todos.

lunes, diciembre 28, 2009

Los viejos soldados no mueren, simplemente se desvanecen

Esta frase atribuida al General McArthur no parece conocerla, como desconocen tantas cosas, la señora Ministra de Defensa. La directriz enviada al Museo del Ejército para que no se mencione al General Franco ni al General Primo de Rivera es el ejemplo palpable del desprecio que la catalanista-separatista Chacón tiene por las Fuerzas Armadas que dirige.

Cualquier país digno de ese nombre guarda el recuerdo de sus militares egregios, más allá de sus actitudes políticas. No se conciben los EE.UU. sin su aprecio y admiración por los generales sudistas, tanto por sus acciones en la Guerra Civil como en anteriores contiendas ya fuesen contra los mexicanos o los indios. Nombres como Lee, J.E.B. Stuart, Jackson, etc. siguen siendo patrimonio de todos los militares y de todo el pueblo estadounidense, al margen de que luchasen por la Confederación y fuesen derrotados. Así mismo, generales como McArthur, destituido por el Presidente Truman por no respetar sus órdenes, no han empañado su aureola militar y la admiración de los norteamericanos pese a que hay acuerdo en que la destitución fue correcta.

En Alemania, difícil historia bañada en la sangre del genocidio, se sigue respetando a militares que lucharon en la S.G.M. como Rommel, Guderian, Manstein, etc. fuesen cercanos o lejanos al nazismo, simplemente por su valía como militares en esa guerra y, en muchos casos, en la Primera. Incluso militares muy comprometidos con el nazismo como Otto Skorzeny son admirados por los militares de otros países, como los británicos, cuyo testimonio salvó al “hombre mas peligroso de Europa” de la muerte.

Otro tanto ocurre en el resto de naciones que se sienten orgullosas de si mismas, aún con sus errores. No se olvidan en Italia de Italo Balbo o de Graziani por haber sido fascistas, se les recuerda por su valía militar, o en Japón a Yamashita por su brillante campaña ofensiva en Malasia y defensiva en Filipinas.

Pero España es diferente, también, en esto y soldados que demostraron su brillantez y su valor en Cuba, Filipinas, Marruecos o en el frente ruso durante la S.G.M. se les ignora por no pertenecer al bando izquierdista, pese a los servicios prestados a la Patria, guerra civil al margen.

Somos tan ridículos que olvidamos a personajes como Muñoz Grandes, el primer jefe de la División Azul, al que se le critica por no haber nunca renunciado a sus convicciones y estar orgulloso de su paso por el Frente del Este, hasta el extremo de llevar siempre entre sus condecoraciones la Cruz de Hierro. Pues bien, eso que tanto “repugna” a la progresía no afectó al gobierno de EE.UU. cuando siendo Vicepresidente del Gobierno fue en visita oficial a negociar acuerdos con aquel país, luciendo su condecoración alemana, sin que los militares ni políticos americanos se escandalizaran y valoraran al insigne militar por su trayectoria y conocimientos y no por el origen de sus bien ganadas medallas.

Tengo curiosidad por saber como se va a explicar la historia militar española del siglo XX sin considerar a Primo de Rivera, Franco e ignorando a otros militares que lucharon en el bando nacional, por cierto los mas brillantes y mas condecorados en otras contiendas, razón por la cual ganaron la guerra en el campo de batalla aunque ahora nuestros “progres” de la izquierda enriquecida con las subvenciones quieran ganarla con la propaganda falsa.

Si un país no respeta a sus héroes, mas allá de los avatares políticos, difícilmente se va a respetar a si mismo y prueba de ello es la escasa calidad de los actuales mandos, mas felpudos de los ministros de turno, patética la actuación y palabras del JEMAD en el caso “Alakrana”, que mandos de la Fuerzas Armadas. Cuando un Ministro, cobarde y acomplejado, como Bono dice aquello “de antes morir que matar” y la sucesora aparece con una camiseta de “todos somos Rubianes” en apoyo al “cómico”, q.e.p.d., de “ la p… España” y “que se j…España” es que ese país ha perdido el respeto a sus ejércitos y, por ende, a sí mismo y los acontecimientos que se desarrollan en nuestro país así lo acreditan.

viernes, enero 02, 2009

Amnesia histórica

Aunque nadie lo mencione, hoy se cumplen 517 años del fin de la Reconquista. Un 2 de enero de 1492, los Reyes Católicos ponían fin a casi 8 siglos de dominación musulmana.
Esta fecha, que debería figurar entre las mas señeras de nuestra historia, ha pasado al cajón del olvido, tanto oficial como académico, privándonos de una efemérides fundamental en la constitución de la España moderna, de aquella España que inundaría de gestas el orbe, aquella España que civilizaría, evangelizaría, que defendería Europa de los nuevos ataques islámicos y que encabezaría la Gran Reforma de Trento.
Hoy día, la España posmoderna y débil, cobardona y “buenista” no recuerda, no quiere recordar, aquellos hechos, pues chocan con la nueva filosofía que recorre no solo nuestro país sino todo occidente: avergonzarnos de nuestras gestas y pedir perdón por ellas.
Ya lo vimos cuando se “celebraron” los 500 años del descubrimiento, donde hubo mas actos de pedir perdón, no se porqué, que de recuerdo y orgullo de las gestas de nuestros Pizarro, Cortés, Cabeza de Vaca, Soto, etc..
Como en el caso de la llamada “memoria histórica” se tergiversan los hechos y así los crueles aztecas, contra los que se levantaron las tribus oprimidas apoyando a los españoles, son unos maravillosos seres, inteligentes como nadie y que descubrieron no se sabe qué, ¡lástima que la realidad fuese otra!.
Lo mismo ocurre con otras grandes empresas de nuestros conquistadores, en América y Asia, proezas que debían ser motivo de admiración y que se esconden con vergüenza.
La misma línea se está intentando imponer respecto a la ocupación musulmana de España, pues de unos años a esta parte los corifeos de la Alianza de Civilizaciones y sus tontos útiles están lanzando una ofensiva para hacernos creer que los tiempos de la dominación agarena fueron una época de vino y rosas, que los Abderraman y los Almanzor eran unas almas resplandecientes y que sus cimitarras estaban para defender a todos: cristianos, judíos o musulmanes, ¡lástima que también en este caso la realidad fuese otra!. Y así lo entendieron los españoles de la época, que se negaron a ceder ante el invasor inicial y las sucesivas oleadas: almohades o almorávides, defendiendo la fe cristiana, esa fe que cohesionó a los diversos reinos en su lucha contra los mahometanos, esa fe ahora tan denostada pero sin que la que no se puede entender nuestra historia.
Pues bien, nadie, ni medios de comunicación, ni políticos ni intelectuales se acuerdan de la fecha de hoy ¡es lógico!, están muy ocupados defendiendo a los asesinos islamistas de Hamás, muy preocupados por muerte de ese asesino que se llamaba Nizar Rayan y cuyo hobby era entrenar hombres bomba en las mezquitas. Lógicamente es mucho mas “progresista” defender a elementos de esa catadura que recordar a nuestros antepasados que no desfallecieron a lo largo de ocho siglos para liberar a España de los islamistas de la época.
Pese a todo, algunos seguimos recordando y rindiendo homenaje a quienes vencieron a nuestro ancestral enemigo y no solo en Granada, también en otros lugares como Viena o Lepanto, ¡honor a los valientes defensores de la Fe y de la Patria!.

miércoles, octubre 17, 2007

Ley de Memoria Histórica: la mentira como bandera (II)

Sigamos con la Historia.......tampoco olvidemos que las fuerzas republicanas jamás ganaron una batalla, salvo, temporalmente, la de Teruel que en poco tiempo se convirtió en una tremenda contraofensiva de los nacionales que los llevó hasta la costa. Por cierto, que en esa batalla, algunos de los “héroes” mas crueles como “El Campesino” chaquetearon espectacularmente. Historia es que ese ejemplo de cobardía física, ambición voraz y vileza moral, llamado Azaña lamentaba, en sus escritos, lo que pasaba, pero solo cuando fue apartado y que durante los sucesos de mayo del ’37 no dio, precisamente, ejemplo de coraje. Tampoco mucho ejemplo dieron los Prieto, Largo Caballero, “Pasionaria” y otros que cuando las cosas estaban ya en pleno desastre salieron zumbando por el aire a disfrutar de sus rapiñas, unos en México, otros en Reino Unido y el resto en la URSS, dejando a los pobres combatientes de a pié con una mano delante y otra detrás, sin preocuparse lo mínimo por ellos. Como decía al principio, recordemos el asunto del famoso barco Vita, a bordo del cual iban numerosas riquezas que, lejos de servir para auxiliar a los exiliados, sirvió para la buena vida de los getas que les dirigían.
¡Pero sigamos recordando!. Los católicos honramos a los mártires de las matanzas de la guerra, próximamente a casi 500, asesinados no por sus ideas políticas, no porque empuñaran las armas, sino por su Fé. Hace bien la Iglesia institucional en no querer inmiscuirse en debates políticos, pero los católicos no debemos olvidar aquellos crímenes, ya que se empeñan que así sea los sucesores de aquellos asesinos, y son sucesores porque ellos mismo se proclaman así, vinculados a la República. ¿Son esos nombres los que quieren quitar de las iglesias u otros edificios?.
Tampoco echemos en el olvido que durante casi 40 años Franco gobernó sin oposición, quienes tenemos años para recordar alguna etapa de los mismos jamás vimos que la “oposición” tuviese capacidad alguna para expulsarle. Ni el maquis, que ahora se quiere mitificar, ¡otra falacia! Y que no fue mas que una banda mal instruida y peor dirigida, cuyos mayores éxitos fue asesinar a ciertos alcaldes de los pequeños pueblos pirenaicos y a algún cuadro bajo del Movimiento y que, derrotados en toda línea, quienes no fueron aniquilados o pudieron volver a Francia se convirtieron en meros bandoleros que intentaron sobrevivir mas que otra cosa. Otros pobres engañados por los Carrillo y compañía que estaban, perfectamente cómodos en Moscú o París.
Nadie se enteró que había un PSOE hasta la Transición y gracias al dinero alemán, nadie sabía de Ezquerra, PNV, hasta la aparición de los asesinos etarras, ni de ninguno otro de los que ahora pululan por las moquetas del poder o sus aledaños. El general Franco murió de viejo y fueron sus herederos quienes trajeron la democracia, nos los herederos de la República que cabían todos en un 600 de la época.
Generosamente el pueblo español, descendientes de ambos bandos, acordaron dejar para los historiadores el período ’31-’75 como ya lo eran los anteriores. El país miró hacia el futuro y las nuevas generaciones escuchaban los relatos como lo que eran, recuerdos de personas cada vez mas mayores y que con la perspectiva que da el tiempo eran los primeros, fuese el bando en que hubiesen estado, en querer cerrar aquellas heridas y así fue durante años. Pero los errores de los distintos gobiernos, de toda ideología, dando cancha a los nacionalistas y la irrupción de Rodríguez y sus manías están dividiendo a España otra vez, está intentando que tomemos partido en una guerra que hace casi 70 años que terminó y lo hace, ¡que chocante!, rodeado de muchos cuyos padres estuvieron en el llamado “bando nacional” o medraron durante el franquismo: Bermejo, De La Vega y otros muchos. Quieren, como decía al principio, cambiar la historia, ganar una guerra a los 70 años. Como dice el viejo refrán español: a moro muerto, gran lanzada. Quieren borrar físicamente los hechos, cambiando los nombres de las calles, quitando los monumentos, etc. y elevando a los de su bando en esos mismo lugares: Pasionaria, Carrillo, Largo Caballero, el Lenin español según sus seguidores, etc.. No es un homenaje a los caídos por sus ideas, sino a los líderes y, esencialmente, a quienes se mancharon bien de sangre, no a los Besteiro, que se quedó en Madrid pese a que el PSOE, tras maniobra de Carrillo, lo había marginado en el ’33, pese a lo cual asumió, con Casado, la responsabilidad de mantener el orden hasta la entrada de las tropas nacionales, no Cipriano Mera el albañil honrado y luchador que se quedó en España y acabó sus días como empezó, de albañil. No, se quiere jalear a los cobardes que tras sus crímenes huyeron a disfrutar del botín robado.Pero ni con esa ley ni con cien leyes conseguirán Rodríguez y sus “new reds” cambiar la historia, ni torcer el camino que los españoles quisimos emprender, reconciliados, allá por el ya lejano ’76. Pese a los errores cometidos, que no han sido pocos, los españoles miramos la guerra con perspectiva histórica y pese al lavado de cerebro a que se quiere someter a la juventud, la resistencia de los ciudadanos a esas maniobras falaces para imponer la mentira, lo impedirán. España es una apuesta de futuro, no una mentira creada para solaz de quienes, llevados por sus complejos y su miseria moral, desean construir una España rancia, tercermundista y cutre. No, España no es de ellos ni lo será nunca, sino de quienes miramos hacia adelante y con nuestro esfuerzo estamos labrando una nación señera en el concierto internacional, el resto es mentira y miseria.

martes, octubre 16, 2007

Ley de Memoria Histórica: la mentira como bandera (I)

La mentira es una de las principales señas de identidad de la izquierda y de los separatistas-terroristas catalanes y vascos. En su momento, el falaz Rubalcaba, aquel que siendo portavoz del señor X dijo que nunca se descubriría lo del GAL porque no había nada que descubrir, es el mismo que tras el todavía no aclarado 11M, dijo que “España se merecía un gobierno que no le mintiese”, supongo que pensando en los gobiernos en que había participado el PSOE desde los años ’30 y preveyendo las del gobierno de Rodríguez.
Esa impronta histórica de la mentira continua es la que ha permitido al PSOE acuñar lemas como el de ser un partido democrático, cosa que nunca ha sido, salvo cuando le interesaba, y sino, recordemos algunos amigos de Pablo Iglesias, aquel grupo de facinerosos a los que acudía para “convencer” a sus enemigos, o el discurso en las Cortes cuando fue elegido diputado, con aquello de que la legalidad la aceptaba siempre que le favoreciese y sino no se aceptaba, ejemplo que ya siguió con la asonada de 1917 y, posteriormente, sus adláteres en 1934. Otra mentira repetida es aquella de “100 años de honradez”, cuando una de las cosas que no ha sido es honrado. Simplemente y a modo de ejemplo, recordemos los latrocinios durante el gobierno de González o los despilfarros de la actual época y, anteriormente, el robo de bienes durante la guerra civil que permitió vivir como pachás a muchos dirigentes socialistas mientras los ingenuos que creyeron en ellos se pudrían en campos de concentración franceses en yermas playas del sur de Francia.
Estos recuerdos de aquellos años vienen al pelo para hablar de la última decisión totalitaria y mentirosa del PSOE , llamada Ley de Memoria Histórica. Ya el nombre demuestra el analfabetismo de sus impulsores, pues la Historia tiene hechos, no memoria, la memoria la tienen las personas, pero, claro, a los “logseros” ¡que vamos a pedirles!. Dicha norma es un intento de reescribir la historia, de intentar cambiar el signo de la guerra civil del ’36 y de tratar de tapar los asesinatos, robos y destrozos de quienes seguían las directrices de los rojoseparatistas ( lo de rojos lo siguen reivindicando actualmente y con orgullo, aunque en inglés y como “modernos”: new reds, ¡pues vale!).
El problema es que la Historia está ahí y lo que dice es que llegaron ilegalmente al poder, mediante un verdadero golpe de estado en 1931, al convertir unas elecciones municipales, que perdieron, en un plebiscito sobre la monarquía, monarquía que cayó por su propia cobardía y la de quienes debían ser sus defensores, pues no olvidemos que la mayoría de los dirigentes, junto a los socialistas y separatistas, del golpe eran monárquicos o antiguos monárquicos, muchos resentidos por que el rey no les había dado el puesto al que, con sus egos monstruosos, creían tener derecho. Se ha dicho por quienes defienden aquella ilegalidad que en las grandes ciudades ganaron las candidaturas republicanas, lo que de ser cierto seguiría sin justificarlo, pero es que, además, sobre todo los socialistas cometieron las irregularidades que achacaban a los monárquicos y así en Madrid votaron miles de muertos gracias a las habilidades, por ejemplo, del ínclito Saborit. También dice la Historia que en 1933 ganó la derecha en la que todos han coincidido en que fueron las elecciones más limpias de aquellos años y donde, ¡feministas!, votaron por primera vez las mujeres pese a la oposición mayoritaria de la izquierda, victoria que no fue aceptado por los “demócratas” del PSOE y los que ya eran sus aliados de ERC y comunistas. Aquella no aceptación les llevó a la intentona de octubre de 1934, golpe de estado cruento dado por aquellos “demócratas” que se declaraban bolcheviques (simplemente con acudir a las hemerotecas se pueden leer las declaraciones de elementos como Prieto, Largo Caballero, etc.) y cuyo objetivo era la dictadura del proletariado, mientras sus aliados catalanes proclamaban el Estat Catalá. Es verdad que mientras en Asturias los comunistas, socialistas y anarquistas resistieron algún tiempo, tiempo que dedicaron al asesinato de sacerdotes, seminaristas y otras personas solo por el hecho de ser católicos y ninguna otra razón, la asonada en Cataluña terminó en la cobarde y ridícula huida de sus dirigentes.
Historia es que fuerzas del gobierno frente-populista asesinaron a Calvo Sotelo al que el propio jefe del gobierno había amenazado en el hemiciclo, hecho insólito en cualquier democracia. Y también es Historia que las fuerzas frentepopulistas se dedicaron a una orgía de sangre en la guerra civil, pero no solo contra sus enemigos, sino contra cantidad de simples ciudadanos por el simple hecho de ser católicos, adolescentes incluidos. Y cierto es que el actual miembro del PSOE, Santiago Carrillo, muy loado por Rodríguez quién, cual Herodes a Salomé, le ofreció la destrucción de la estatua ecuestre de Franco, fue el responsable directo, entre otros crímenes, de los de Paracuellos, pese a lo cual campa por sus respetos en la España actual donde coadyuva a su destrucción. Y también son hechos que durante la guerra civil mitos como el del “no pasarán” no se debió a la heroicidad de las fuerzas republicanas, en franca desbandada desde el inicio, sino a la irrupción de las fuerzas stalinistas llamadas Brigadas Internacionales, mezcla de idealistas, parados sin otra salida, lumpen y asesinos comunistas, como su jefe André Marty al que sus propios hombres le denominaban “ carnicero de Albacete”, con lo que sobran comentarios y al agotamiento de las fuerzas nacionales tras una verdadera cabalgada de 600 kilómetros. Y no es mito que la NKVD, la policía secreta soviética campó en la España republicana como Pedro por su casa, liquidando a sus enemigos, acusándoles de trotskistas o de lo que fuese, con el beneplácito o silencio cómplice de los Prieto, Largo Caballero, Azaña , etc.. Y no es mito que los separatistas catalanes en ningún momento defendieron otros objetivos salvo los de su independencia, aunque su cobardía les hizo ser desbordados por los anarquistas que controlaron la región hasta los sucesos de mayo de 1937.Verdad histórica es que los nacionalistas vascos, tampoco muy valientes, fueron incapaces de defender su mítica Euzkadi y que en cuanto sus “hermanos” carlistas y otras fuerzas nacionales les empezaron a dar intentaron ponerse bajo la bandera de cualquiera: primero convertirse en colonia británica, luego querían que les protegiese el Vaticano y, por último, rindiéndose ignominiosamente a los italianos tras el famoso Pacto de Santoña. Esos son los “heroicos” gudaris antecesores de los no menos “heroicos” asesinos etarras…… La Historia seguirá.