Melena cana y bien cuidada, rostro cincelado a bronce, camisa sin corbata, despreciable signo burgués, la frase siempre a flor de labios, no muy inteligente ni bien construida, pero dura, firme- “váyase a su p… casa”- ,dirigida al Presidente del Banco de España,- “rancia tardofranquista”-, a Esperanza Aguirre, -tomemos lo que es nuestro..las calles”-, recio, ¡muy recio!. Nos lo imaginamos en la Commune de París, al frente de los miserables, luchando contra la reacción; en el ´36, pecho al descubierto, fusil terciado asaltando el Cuartel de la Montaña en contra del fascio y en defensa de las masas obreras, de los campesinos no se habla. En los ´50 y ´60, cuando UGT y el PSOE libraron a España de Franco,…¡perdón!, se me olvidaba que ni PSOE ni UGT existían entonces y Franco murió de viejo. Pero, ¡bueno!, imaginémonoslo. Nuestro héroe es un revolucionario que Lenin y Stalin hubiesen aprobado, Marx no sé,, me refiero a Groucho.
Lo vemos siempre en primera línea de la manifestación, la pancarta por delante, el puño cerrado, la justa ira de los desposeídos le domina, quiere acabar con este capitalismo odioso que representan los banqueros y ese liberalismo antisindical que la Presidenta de Madrid representa, ¡hay que acabar con ello!, ¡Madrid tomada por las masas obreras!!-del campesinado no se habla-. Nuestro hombre de acero, el stajanovista…..bueno, eso no, pues el mismo ya ha dicho que no ha tensado un tirante en 20 años, tirante del ferrocarril donde dice que alguna vez estuvo. ¡Da igual!, stajanovista de la manifestación y el discurso, no es Cicerón pero sí es ¡un revolucionario! que nos encandila y conmueve, ¿o no?.
Ese héroe de nuestro Madrid “obrero” es José Ramón Martínez, secretario de UGT de Madrid, ya lo habrán adivinado, es el epítome del obrerismo consciente, ¿o no? Parece ser que no, porque nuestro Iron Man es…¡un jeta!. Quién “odia” a los banqueros resulta que se mueve como pez en el agua en Consejos de Administración como Bankia y se codea con representantes de lo “peor” del mundo financiero, Rodrigo Rato entre otros, suponemos que viendo que puede hacer Bankia por los parados, suponemos que entre nubes de humo de los vegueros de Vuelta Abajo, hechos a mano por los esclavos, ¡perdón!, camaradas trabajadores del occidente cubano, para, a continuación, embolsarse 181.000 euros, más o menos lo que 30 parados. Y no es que nuestro héroe revolucionario sea un dechado de conocimientos financieros, pues el mismo confiesa ser “técnico ferroviario”, lo que no sé muy bien lo que significa, pero después de esos 20 años que hace abandonó, si alguna vez estuvo, el tajo ya no debe ni acordarse.
Bueno, pues este representante de la clase obrera, repito que del campesinado ni mu, a petición propia gestiona los caudales de muchos españoles y recibe esos emolumentos, más del doble de, por ejemplo, que el Presidente del gobierno o su supuesto “enemigo “ MAFO.
Digo yo, que debe ser una nueva forma de exacción de los bancos, en vez de atracos, nos metemos en el Consejo de Administración y nos llevamos la “pasta”, ¡eso sí!, para el sindicato, según nuestro personaje. En cualquier caso, querido José Ramón, permíteme estas confianzas, algo quedará en tu bolsillo, pues ya sabemos que los buenos restaurantes son caros y tus líderes, Cándido, ¡qué nombre tan modesto!, te habrán enseñado que por muy rústico que uno sea un buen Rolex de acero y oro queda bien en la muñeca, o tu conmilitón Toxo de CC.OO., por cierto si españolizamos Toxo es Tojo como el Primer Ministro japonés de la S.G.M. de mirada torva y asesino ejecutado, también el nuestro tiene una miradilla un tanto torva.
Pero no nos desviemos del asunto, decía que también Toxo le ha enseñado lo que es el verdadero sacrificio por los trabajadores, llegando a marcharse de crucero por el Báltico a efectos, de aislado de la Patria, diseñar estrategias de lucha. Con esos ejemplos, querido “héroe”, ¡puño en ristre, frase bronca y faltriquera abierta que hay que llegar a los 200.000 euros!, por la causa, claro.
Mañana, fiesta de la Virgen del Pilar, es también el día de la Fiesta Nacional. Confieso que no me siento especialmente atraído porque la fecha del descubrimiento de América se haya convertido en la fiesta de España. Reconociendo la gran gesta de los españoles y los muchos héroes que de allí surgieron tanto en el ámbito puramente militar, Hernán Cortés, Pizarro hasta el religioso, tantos misioneros que cristianizaron y civilizaron a lo que no eran, pese a la propaganda indigenista y progre, mas que pueblos salvajes sometidos a la tiranía bestial de algunas minorías, como los Incas, hasta el gran desarrollo de las leyes ,que hoy llamaríamos derechos humanos, del padre Las Casas y otros. Repito que aun reconociendo esa gesta y que debe ser recordada, pese al rechazo cada vez mayor entre los pueblos favorecidos y que no lo consideran así sino humillados, olvidando que quienes les humillan desde la independencia son su dirigentes y quienes les defendías eran las leyes y autoridades españolas, creo que España como tal tiene otras fechas mas importantes para su historia. Personalmente considero que hay dos fundamentales: el 2 de enero de 1492 cuando con la reconquista de Granada se puso fin a mas de siete siglos de dominación musulmana o el 2 de mayo de 1808 cuando el pueblo español, pese a la cobardía y entreguismo de su casta dirigente, se levantó contra la ocupación napoleónica brindando una de las gestas mas grandes de la historia protagonizada por un pueblo, si por un pueblo, el español. Creo que cualquiera de las dos reúne más méritos para ser nuestra fiesta nacional. Prueba de que para la mayoría de la gente el 12 de octubre es mas “el Pilar” que otra cosa es que nunca ha tenido arraigo entre nosotros como tal fiesta nacional y mas bien, como se decía antaño como Día de la Hispanidad, descafeinada también desde las lamentables celebraciones del quinto centenario donde el gobierno socialista de entonces dedicó mas tiempo a pedir perdón por la gloriosa gesta que a reivindicar con orgullo aquellos hechos. Tampoco las “hermanas” naciones americanas alabaron el hecho y, en plena eclosión del gorila rojo y los indigenistas, se atacaron los símbolos del descubrimiento y sus personajes en numerosas capitales de aquellas naciones. Por tanto, no parece que se trate de una medida muy acertada.